Isadora Duncan, un poco de su vida

Isadora Duncan se considera la que inició la danza moderna. Nacida en 1878 en California, tuvo una infancia marcada por la música clásica, en la que se refugió cuando su padre fue arrestado. A los 10 años dejó de ir a la escuela y se volcó de lleno en la danza. Fue su madre (una profesora de piano) quien la educó dándole clases de cultura clásica griega, enseñándole el gusto por la música clásica y un concepto muy avanzado de la mujer. En su adolescencia creó su propia teoría de la danza gracias a la lectura de los filósofos Nietzsche, Keats y Whitman. Con 21 años viaja junto a su familia a Londres y allí, estudia artes en el British Museum: estudia movimientos de la danza griega en los jarrones conservados de este museo y presenta un baile que preseta en Londres y otras ciudades de Europa. Se caracterizaba por bailar descalza, con túnicas y sin maquillaje. Los críticos afirmaban que en sus bailes un arte original y apasionado.

Isadora Duncan estaba convencida de que no era su cuerpo el que bailaba sino su esencia, su alma, su interior. Fue un ser libertario que no se dejó encasillar. Una de sus interpretaciones fue la libre interpretación de partituras no escritas para ser bailadas, como las de Schubert o Chopin. Su amor por el arte rebasó su propia existencia, ya que no permitió que la pareja, la familia o las necesidades económicas obstaculizaran sus planes de "hacer la revolución" en la danza.

Finalmente en 1927, murió en un accidente de coche, estrangulada por su bufanda al enredarse en una llanta de su coche.